martes, 11 de enero de 2011

Y VOLVER, VOLVER...


 Pues como todo lo bueno se acaba, las Navidades han llegado a su fin, y con mucha pena hemos retomado el ritmo de vida normal.
El pequeño L lo agradece, pues tanto trasnochar, comer fuera y demás fiesta es divertido para los adultos pero creo que para un bebé tan pequeño no deja de ser un lío.
Estas Navidades para nosotros, los papas del pequeño L, han sido muy especiales, pues hemos tenido familia de muuuuy lejos aqui entre nosotros.
Yo me he sentido como parte del clan que tanto extraño a menudo y me he sentido más integrada y protegida de lo normal. Es extraño, yo que soy hija unica, que estoy acostumbrada a estar muchas horas sola... pero en momentos como la maternidad todo ha cambiado pues he extrañado la compañía de mi madre en todo momento (afortunadamente ya vive cerca) y tambien de vez en cuando he extrañado a mi clan femenino, para decirle a cualquiera de ellas (como he hecho estos dias): "Sujetame al niño que me voy a dar un baño relajante" o, "Esta noche te quedas con el niño que yo salgo a tomar algo con mi marido".
Y asi ha sido estimado público, aqui una menda se ha atrevido a dar el grandiiiiisimo paso de retomar algo de la vida de pareja y de paso nocturna. He de reconocer que ha sido extraño, por un lado no queria estar ahi, por otro estaba a gusto. No dejé de mirar el movil en todo momento ni de pensar que estaria pasando en mi casa; si el niño se habría despertado y se sentiria abandonado, o si por el contrario seguiria durmiendo y no extrañaria mi presencia.
Es inevitable supongo estar pensando continuamente en el. Incluso cuando me estoy duchando no puedo evitar sentir que me falta algo, y a veces cuando bajo a la calle a hacer un recado rápido me encuentro a mi misma preguntandome por las llaves, el movil, y de pronto diciendo, ¡Ah no!, el bebé.

2 comentarios:

  1. El síndrome de la madre pegada al móvil creo que es de lo mááááááásssssssss normal...jajajajajaj!!! A todas les pasa igual, y supongo que una menda en el futuro pues le pasará lo mismo. Las primeras salidas deben de resultar muy extrañas, pero estoy segura de que en muchísimos casos, el bebé casi ni se entera, y es más paranoia de la madre que otra cosa (o de los dos padres, que también se da). Cuando, dentro de unos años, mires el móvil porque es tu hijo el que está por ahí de pingo...te acordarás de esto con nostalgia...jajajajaaaa!!!!
    Feliz año!!!

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  2. No te estreses tanto, q ya veras como con el tiempo se te pasa eso, q por otro lado es de lo más normal.

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