miércoles, 23 de mayo de 2012

EL NO (PARTE SEGUNDA Y FINAL)

Soy torpona con el editor y me pasó algo que me dio una rabia infinita, tenia varios posts guardados y estaba retocandolos cuando sin dar cuenta publiqué el que queria publicar...más dos de los que habia retocado pero no finalizado.
Concretamente el que tiene como titulo "El No" (Primera Parte) que solo de verlo me dan escalofríos porque esta inacabado, confuso y mal mal maaaal!!!
Peeerooo no lo he borrado porque una querida amiga comenzó un interesante debate en los comentarios asi que escribo esta segunda parte para quedarme bien a gusto y aclarar lo que me parece que no habia hecho.

Comenzaré diciendo que yo si pienso que hay que poner limites a los niños, pero bueno, igual que pones limites en tus amistades, en tus relaciones laborales o en cualquier ámbito en el que te mueves.
Nosotros intentamos educar a nuestro hijo en libertad pero donde empieza y termina esta pues es algo complicado de definir, y nosotros en nuestra casa hemos decidido delimitarla donde reside el daño físico o material englobando este no sólo el propio si no el de los demás.
No puedo dejar a mi hijo jugar con cuchillos porque puede hacerse daño por muy atractivos que le resulten los filos, pero tampoco puedo dejarle arrastrar los muebles porque puede desembocar en una esquizofrenia de la señora de abajo asi como un grave perjuicio a la bonita madera que traía el suelo cuando vinimos a vivir a esta casa.
Sí creo que hay que enseñarle a respetar a los demas, tanto como a si mismo. Asi que intento enseñarle que no se pega, que no se quitan los juguetes o que se ha de ser educado y amable.
Enseñar estas cosas a un niño de dos años es harto complicado, porque los niños entienden pero hay que saber adaptar los mensajes, ser claros, concisos y concrectos y requiere mucha insistencia y muuuucha paciencia, cosa de la que a dia de hoy no todo el mundo dispone, porque,  no nos engañemos, el hacer las cosas por la fuerza e imponiendo la voluntad propia resulta mas rápido y facil. A parte de que estes o no de acuerdo en que el niño debe doblegarse ante ti o no (esto ya es otro tema).

Por tanto si en casa hemos adaptado el espacio para que el pequeño L pueda jugar libremente sin toparse con tentadores jarrones chinos o atractivas figuras de cristal que hacen un musical "clinch" cuando los estampas contra el suelo, es porque queremos que encuentre pocas cosas a las que tengamos que decirle que NO. Aun asi las hay. Tenemos algunos discos que son delicados y eso hemos tenido que enseñarle que ha de respetarlos. Su padre le ha enseñado a ponerlos cuidadosamente en el reproductor y a manejar la aguja pero sabe que necesita ayuda para hacerlo y nunca jamas los toca solo.

Lo mismo con los enchufes. Un buen dia le explicamos que podia hacerse daño si metia los deditos y fin del problema.
Sabe que cuando le decimos que no puede tocar algo es por alguna razon. No porqué si.
Puede sacar las peliculas de video del cajon y tocarlas y jugar con ellas. No hay problema, al igual que no lo hay con otras tantas cosas mas.

Pero cuando me refiero al NO, no me refiero a que no haya que decirle nunca que NO a las cosas. Si no a enviar mensajes positivos porque al final de la otra manera lo que conseguimos es una sarta de noes sin descanso y el niño no sabe por donde tirar ni que hacer: Asi que simplemente se saltaria esos noes y no sabria discernir cuando es un NO real de uno que es una chorrada.

Creo en enviar mensajes positivos (Dame la mano para cruzar porque pasan coches, en vez de no cruces solo y corriendo;  ten cuidado con la niña que es pequeña en vez de no seas bruto...) y en fundamentar lo que le digo a mi hijo porque a la larga lo que estamos haciendo es crear unas buenas bases de comunicación positiva, hacerle desarrollar su sentido de la responsabilidad, su atonomía, su capacidad de decidir, su lógica.

4 comentarios:

  1. Con esta parrafada queda muuuucho más claro...y totalmente de acuerdo con que el tiempo es fundamental, y a veces se dice no, o si, como recurso fácil, porque las explicaciones requieren esfuerzo...
    Pero bueno, sigo pensando que muchos padres caen en un círculo un poco paranoico de control educativo, es decir, que quieren ser los únicos que establezcan cómo se educa al niño, qué se le dice y qué no, y todo lo que se salga un poquito de sus directrices lo consideran intolerable, y eso pues, en el fondo, me parece un totalitarismo como otro cualquiera. Una cosa es no dejar al niño con alguien del que no te fías porque verdaderamente es inexperto y no sabe cómo cuidar a una criatura, y otra es confiárselo sólo a las personas que son de tu misma ideología. Eso es lo que hacían mis padres, porque en el fondo, como muchos padres, nos querían crear como a ellos, a su imagen y semejanza (eso sí, siempre pensando que la "suya" era la opción libre), y ahora que soy adulta agradezco que mis abuelos, tíos, profes, compis del cole...estuvieran ahí y me trataran de forma distinta.
    Es un tema muy interesante, creo que da para muchos posts y para muuuuuuchos quebraderos de cabeza, y ójala todas las madres se plantearan estas cosas más a menudo :D

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  2. Me alegro que quede mas claro. Gracias. Seguro que cuando tu seas mamá te plantearas estas cosas y millones mas, ya lo veras!

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  3. Me has hecho reflexionar sobre un tema que por lejanía todavía no me había planteado y coincido contigo en practicamente todo. Y la verdad es que después de leerte surgen un montón de miedos sobre si educaremos bien.. el tema da para mucho. un beso

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  4. Muy clarificador. Saludos

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