lunes, 17 de septiembre de 2012

VUELTA A EMPEZAR

Hace tres semanas que regresamos a casa de nuestras entrañables vacaciones.
La primera semana el pequeño L estuvo malito, yo aproveché para recolocar contenidos de maletas.
La segunda semana comenzamos a intentar retomar nuestras rutinas: acostarnos temprano, levantarnos pronto, comer a las horas y sobre todo intentar tarbajar todos un poquito. El intento fue duro pero parecia que ibamos algo encaminados.
Si no fuera  porque intentamos ira la cama a las nueve y que se duerma en un periodo de tiempo razonable.
Pero no.
A las nueve de la noche, por si no lo sabíais, ¡¡¡es la hora de la juerga!!!
La rutina empieza con ir a la cama (ya cenado, con pijama puesto y lavados los dientes..).
Leemos un cuento, que ya todos nos sabemos de memoria....y entonces el quiere meterse en su cuna, se tumba, cierra los ojos y diez segundos después....levanta la cabeza y dice:" Ya está, jajaja".
Y luego es un continúo devenir de "quiero agua", "en el vaso no, en la botella" "en la botella pequeña no, en la grande"...jajajaja, "ahora salto", "ahora doy voltereta", "¿Cómo estás Papá?, "¡¡¡Hombreeee, Mamá!!!!!"
Y todo entre chupetón y chupetón de tetita.
Finalmente, dos horas despues agarra definitivamente la tetita, pone los ojos en blanco y cae rendido.
Se que es cuestión de paciencia, constancia y un poquito de tiempo, pero cuando llegan las diez y media nos ponemos los pijamas su papá y yo y nos tumbamos en la cama mirando al techo rezando porque se duerma de una vez porque a nosotros nos deja K.O.

2 comentarios:

  1. Me identifico contigo, no se que pasa que mi hijo a las nueve de la noche es cuando más despierto está del día, si le intentas dormir, no para de llorar, hay días que yo estoy totalmente cansada y no puedo más.

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  2. Si nos dieran la receta mágica...verdad??

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